¡Buena pregunta¡ para los tiempos que corren. Estamos en un momento crítico para los sueños, ¿verdad? Los tenemos bien escondidos e incluso, por duro que parezca, encarcelados en la fría mazmorra del olvido. ¿Quién no conoce el cuento de la Lechera? Esa curiosa fábula que alguien inventó para que, precisamente, dejásemos de soñar. Ya sabéis que a la pobre lecherita se le cayó la cántara de leche mientras soñaba todo lo que iba a realizar con el beneficio obtenido por su venta. En realidad, aquí tenemos a una verdadera EMPRESARIA, ella sola se organizó un plan de acción para conseguir una meta bien ideada. Pero, ¿Qué ocurrió? Que tropezó con una piedra en el camino y su sueño se derramó como la leche. A partir de ese momento, soñar se convirtió en algo negativo e improductivo y con esta terrible afirmación hemos ido apagando poco a poco el gran poder de los sueños. Si nos encontráramos a la lechera en el camino con toda la leche derramada y llorando por su mala suerte. ¿Qué le diríamos? Seguramente, algo parecido a esto: “-Eso te ha pasado por ser tan soñadora-“ con lo cual, reafirmaríamos que soñar es malo. Ahora bien, si en su lugar, alguien la animara a volver por otra cántara de leche y le ayudara a elegir un camino más seguro, con menos piedras; la enseñara a esquivar los posibles obstáculos que encontrará a su paso; la fortaleciera dándole confianza y seguridad en ella y en sus posibilidades. ¿Qué creéis que hubiera pasado? En este caso, seguramente la lecherita conseguiría, sin duda, cumplir su meta. ¿Qué es lo que quiero deciros con esta reflexión? Sencillamente, que detrás de los sueños están nuestras verdaderas motivaciones e ilusiones, nuestros talentos y fortalezas, nuestra parte más positiva y vital. En estos momentos de crisis y cambios, os animo a liberar de esas mazmorras del olvido a todos vuestros sueños, ellos os conducirán hacia el país sin límites de “Todo es posible” y lo que es más importante, recuperando tu ánimo para soñar, ayudarás a tus hijos dándoles un gran ejemplo, porque en tiempos difíciles soñar con un mundo mejor con un mundo maravilloso como nos sugiere la canción del genial Louis Armstrong “What a wonderful World”, aumenta el optimismo y la alegría y esto nos conduce a realidades mas ilusionantes. Entonces ¿Qué? ¿Te atreves a soñar?
Adela Mendiola (Coach de Vida)