¿Conoces la famosa frase exclamativa de ánimo: “¡¡Manos a la Obra¡¡”? Supongo que sí. Esta frase ha sido, y es,  utilizada  por muchas personas para impulsar acciones que están dirigidas a la consecución de  objetivos motivadores e ilusionantes, con el fin de avanzar y  mejorar en cualquiera de las áreas  de la vida.

En los nuevos tiempos que corren, esta frase legendaria está sufriendo un proceso de transformación, cambiando su esencia por otra similar,  que nos va a aportar una nueva fórmula  más  acorde con las vanguardias de innovación y creatividad social, esta nueva frase es “¡¡Manos a la Idea¡¡”, expresión  que nos reafirma que las ideas se  van a convertir en   el motor del cambio, de la transformación, de la evolución, del avance y, por tanto, en  el motor de una nueva realidad que supondrá el florecimiento de  la genialidad, y la originalidad de nuestro mundo particular.

Para crear y cocinar estas ideas en nuestro anquilosado sistema de pensamiento mental,  necesitaremos estimular la creatividad para la generación de las nuevas  ideas,  mediante dinámicas y ejercicios apropiados para ello. La Gimnasia Cerebral o Brain Gym es un método para trabajar la elasticidad y flexibilidad de este  potente motor que es nuestra mente.

Igual que nos esforzamos diariamente para practicar algún deporte o actividad física con el fin de cuidar y mejorar nuestro cuerpo, nos sería muy beneficioso  practicar con la misma regularidad  y disciplina,  la gimnasia cerebral, aquella que nos permite equilibrar  y armonizar nuestros dos hemisferios cerebrales, obteniendo muchos beneficios. El entrenamiento mental o Brain Gym  fue creado por el educador Paul Dennison en 1969 y consiste en un conjunto de ejercicios que se pueden practicar en cualquier lugar y momento, una rutina que permite integrar distintas partes del cerebro para mejorar habilidades como la concentración, la organización, la lectura o la escritura, entre otras. La clave de la gimnasia cerebral es la integración de los dos hemisferios cerebrales ya que, generalmente, trabajamos con un solo hemisferio, provocando este hecho,  bloqueos en el aprendizaje,  y por tanto, un mal procesamiento de la información y un mal manejo de la lateralidad.

Existen muchos recursos para trabajar la creatividad, para inventar  nuevos espacios donde las ideas fluyan de manera brillante y libres, donde las personas nos enriquezcamos con el proceso creativo, donde percibamos o sintamos la información que nos rodea de forma equilibrada y donde convirtamos estas ideas en proyectos vivos que den  soluciones originales e innovadoras y que aporten  un valor añadido a nuestra sociedad.

¿Qué decís? ¿Queréis un mundo más creativo? Pues… ¡¡¡MAMOS A LA IDEA¡¡¡